Cariño

Cariño, iba a llorar por ti, a deprimirme, a llenarte de poemas. Pero me vi en el espejo, sentí mi mortalidad entera. Ah, la vida es tan corta y tú eres tan cobarde. Habrán tiempos mejores, pero este es el mío, y nada va a impedirme que lo goce. Adiós.

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