Sé bien que en fin de cuentas hay quien inventa palabras tristes Sé bien que en fin de cuentas hay quien inventa palabras tristes para llorar todos los días
Su carne me llamó, Con vocecita suave, Con tierno sabor. Su piel me entonó, Con el erizar de su vello, Bellos poemas. Sus lunares iluminaron, Con su negruzca ironía, La verdad ya escrita. Y su mirada adivinó Mis divinas intenciones, Es decir, mis pecaminosas caricias.
Te mereces a alguien estable, con quien puedas irte a dormir sin preguntarte si mañana te va a seguir queriendo o no. Alguien que opte por perder su orgullo que a perderte a ti i. De quien seas prioridad y no opción, alguien que te de tu lugar. Te mereces sinceridad, amor y respeto
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