canción de doña
CANCIÓN DEL OTOÑO
Ahora vuelvo a ponerme
Frente al espejo geométrico de la vida
para descubrir de qué color
era la madrugada que escribió
mi nombre mar adentro.
Todo se transforma sobre
tierra dormida, y entre el cabello rojizo
del otoño, los pájaros
y las madreselvas componen versos
para la primavera.
Ahora vuelvo a ser un halcón
domesticado a fuerza de palabra y ósculos
para deshojar tempestades
y despertar la ternura antigua
de labios incombustibles.
Nada se detiene en otoño:
soñador de secretos amarillos sin conflicto,
de caminos a Samarcanda
y de consejos nocturnos, a sola
para el tiempo del amor.
Ahora formo parte del silencio gris
para balar un tango
con las hojas inmortales.
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